Preparación para el Parto

A medida que transcurren las semanas y los meses previos a su fecha de parto, probablemente esté preparándose con estusiasmo para la nueva adición a su familia y adaptándose a lo que está pasando en su propio cuerpo.

Durante el tercer trimestre, observará muchos cambios que pueden afectar cómo se siente:

 

Subirá de peso, por lo general en un promedio de una libra por semana durante el último trimestre.

A medida que su bebé crece en tamaño y ejerce presión en los órganos cercanos, podría experimentar episodios de dificultad para respirar y dolor de espalda.

Podría orinar con más frecuencia debido a la presión que se ejerce sobre la vejiga, y es posible que tenga episodios de incontinencia.

Le podría ser más difícil acomodarse y conciliar el sueño. Tal vez prefiera dormir sobre su costado. Podría sentirse más fatigada de lo habitual.

Podría sufrir acidez estomacal, hinchazón de pies y tobillos, dolor de espalda y hemorroides.

Tal vez sienta contracciones de “trabajo de parto falso” conocidas como contracciones de Braxton-Hicks. Estas contracciones de Braxton-Hicks comienzan a suavizar y adelgazar el cuello del útero, preparándolo para el nacimiento del bebé. Pero a diferencia de las contracciones de trabajo de parto verdaderas, son irregulares, no ocurren con más frecuencia a medida que pasa el tiempo y no se fortalecen o intensifican.

Mientras está embarazada, usted y su pareja pueden participar en clases de preparación para el parto, que le darán información sobre el trabajo de parto y el nacimiento, así como la oportunidad de conocer a otros futuros padres en la misma situación y le ayudarán a prepararse para el nacimiento. En muchas comunidades ofrecen diferentes tipos de clases. El método Lamaze, por ejemplo, utiliza métodos como la respiración enfocada, masaje y apoyo durante el trabajo de parto que se pueden utilizar durante el proceso de parto real.

El método Bradley hace énfasis en el parto natural y se basa en gran medida en las técnicas de respiración profunda. Muchas clases de preparación para el parto abordan una combinación de estos y otros métodos para enseñar a los futuros padres sobre el proceso de nacimiento y formas para que el parto sea exitoso, cómodo y agradable.

Cualquiera que sea la clase que está considerando, pregunte por adelantado acerca de los temas y métodos de parto en los que se enfocarán, y si las clases son principalmente teóricas o si también involucran su participación activa. Pregunte cuál es la filosofía del instructor sobre el embarazo y el parto, si el instructor está certificado, si aprenderá los métodos apropiados para la respiración y la relajación, cuál será el costo de las clases y si hay un límite de personas que se puedan inscribir.

Al mismo tiempo, considere inscribirse en otras clases que puedan ayudarle a prepararse para los futuros retos de la crianza de los hijos. Pida a su médico referencias para clases de lactancia materna, programas de cuidado infantil o cursos de instrucción en reanimación cardiopulmonar (RCP).

Algunas clases recomiendan a sus participantes elaborar un “plan de parto”, y pueden brindarle una guía para ayudarle a llevarlo a cabo. El plan de parto suele ser un documento escrito para usted y su médico, en el cual pueden anotar sus preferencias personales para el parto. Por ejemplo:

 

¿En dónde dará a luz a su bebé?

Con base a las instrucciones del médico, ¿planea ir directamente al hospital cuando comience el trabajo de parto o llamará primero a la clínica? ¿Qué arreglos ha hecho para el transporte al hospital o centro de maternidad? ¿Tiene una asistente de parto o desea participar en un programa para asistentes de parto? Una asistente de parto (doula) proporciona diversas formas de apoyo no médico en el proceso del parto.

¿Quién le gustaría que atendiera su parto (un obstetra o una comadrona)?

¿Quién quiere que esté presente para apoyarla durante la experiencia del parto?

¿En qué posición preferiría estar durante el parto?

¿Cuáles son sus preferencias respecto a los medicamentos para el dolor (si es que va a usar alguno)?

¿Qué opciones consideraría si se llegaran a dar circunstancias imprevistas (por ejemplo, la necesidad de una episiotomía o una cesárea)?

Si da a luz antes de tiempo, ¿cuentan las instalaciones con los recursos suficientes para cuidar de su bebé nacido prematuramente?

No sólo debe discutir y compartir este documento con su médico, sino también permita que los miembros de su familia y amigos sepan acerca de sus decisiones.